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Lorca y la música: del piano al cante jondo

Antes de ser el poeta más leído de la Generación del 27, Federico García Lorca quiso ser músico. La música atraviesa toda su obra: el ritmo de sus versos, sus canciones, su teatro y su manera de entender lo popular.

Un pianista en Granada

En su juventud, Lorca estudió piano en Granada con el maestro Antonio Segura Mesa y soñaba con una carrera musical. La muerte de su profesor, en 1916, y la oposición familiar a que estudiara música en el extranjero lo llevaron hacia la literatura. Pero nunca dejó el piano: tocaba en reuniones, armonizaba canciones y acompañaba a cantantes.

Manuel de Falla y el Concurso de Cante Jondo

Concurso de Cante Jondo de Granada (1922), fotografía de época
Concurso de Cante Jondo de Granada, 1922.

La llegada de Manuel de Falla a Granada en 1920 marcó a Lorca. Juntos organizaron el Concurso de Cante Jondo, celebrado en junio de 1922 en la Plaza de los Aljibes de la Alhambra, para reivindicar el cante primitivo andaluz frente a lo que consideraban su degradación comercial. Lorca dio una conferencia sobre el cante jondo y escribió en esos años el Poema del cante jondo, publicado en 1931.

El Romancero gitano y la canción popular

En 1928 publicó el Romancero gitano, donde el romance tradicional se encuentra con la metáfora vanguardista. Lorca recogía canciones populares por toda España, y en 1931 grabó con La Argentinita una colección de Canciones populares españolas en la que él mismo tocaba el piano. Con el teatro universitario La Barraca llevó además los clásicos y la música popular a los pueblos.

El duende

En 1933, en Buenos Aires, pronunció la conferencia Juego y teoría del duende, una reflexión sobre esa fuerza misteriosa que, según él, aparece en el arte cuando el intérprete se juega algo verdadero. Un texto que habla de poesía, pero sobre todo de música.

Las canciones populares que armonizó Lorca

En las grabaciones de 1931 con La Argentinita, Lorca acompañó al piano canciones que él mismo había recogido y armonizado: Zorongo, Anda jaleo, Los cuatro muleros, Las morillas de Jaén, Los mozos de Monleón, Sevillanas del siglo XVIII, El Café de Chinitas, Nana de Sevilla o Los pelegrinitos.

Esas canciones no se quedaron en los años treinta. Han pasado por el repertorio de cantaores, cantantes líricos y músicos de todos los estilos, y siguen siendo la vía más directa para escuchar cómo sonaba la España que Lorca recorrió.

La guitarra en la poesía de Lorca

La guitarra es casi un personaje en su obra. En el Poema del cante jondo le dedica poemas como «La guitarra», «Las seis cuerdas» o «Adivinanza de la guitarra», donde el instrumento llora, sueña y guarda las voces de los que ya no están. Para Lorca, la guitarra era la forma de entrar en el cante y en la memoria popular.

Esa relación ha seguido viva en la música de las décadas siguientes. Camarón llevó versos de Lorca a La leyenda del tiempo (1979) y Enrique Morente los cruzó con el rock y con Leonard Cohen en Omega (1996). Lorca sigue siendo uno de los poetas más cantados de la lengua española.

Si quieres situar a Lorca entre sus compañeros de generación, te lo contamos en ¿Qué fue la Generación del 27?.

Lorca, la guitarra y la palabra hoy

Lara Suárez y José Luis Montón, creadores de 27, La Generación, espectáculo sobre la Generación del 27
Lara Suárez y José Luis Montón, creadores de 27, La Generación.

Esa unión entre poesía y música es el corazón de 27, La Generación, el espectáculo sobre la Generación del 27 en el que la guitarra del Maestro José Luis Montón no acompaña a los poemas: conversa con ellos. Con texto y narración de Lara Suárez, Lorca, Alberti, Cernuda y las Sinsombrero vuelven a sonar en directo.

▶ DESCUBRE 27, LA GENERACIÓN